La Municipalidad de Cipolletti, a través del área de Recursos Humanos y el equipo de legales, detectó la adulteración de un certificado médico por parte de un empleado del área de Obras Públicas, quien había ingresado al municipio el 21 de enero de 2026.
El hecho se registró el 19 de marzo, cuando el trabajador presentó un certificado por gastroenteritis que originalmente correspondía a un reposo de un solo día (del 19 al 20 de marzo). Sin embargo, el documento fue modificado de manera irregular: se le agregó con lapicera una extensión que simulaba justificar licencia hasta el 28 de marzo.
A partir de los controles internos, se realizaron las verificaciones correspondientes y se confirmó que el certificado había sido adulterado. Frente a esta situación, el municipio resolvió su desvinculación inmediata con justa causa.
Desde la Municipalidad remarcaron que este tipo de decisiones se enmarcan en un esquema de control cada vez más estricto sobre el cumplimiento de las obligaciones laborales, especialmente en lo vinculado a licencias médicas. En los últimos meses ya se han registrado otros casos similares que derivaron en sanciones y desvinculaciones, como parte de una política activa para prevenir irregularidades.
“Hay un compromiso claro de cuidar los recursos públicos y actuar con firmeza ante cualquier intento de fraude”, señalaron desde el Ejecutivo local.
En esa línea, se enfatizó que no se tolerarán conductas que impliquen engaños, estafas o uso indebido de recursos municipales. “Cada peso que administra el municipio proviene del esfuerzo de los vecinos, y es nuestra responsabilidad garantizar transparencia y respeto en cada área del Estado”, resalto el intendente Rodrigo Buteler.
Finalmente, se reiteró que la gestión mantiene una postura firme: no habrá lugar dentro del municipio para quienes no cumplan con las normas o intenten sacar ventaja de manera indebida.